-Hola.
+...
-Perdón por haberte seguido, no voy a hacerte nada, de verdad, tan sólo...te vi allí parada mirándome, y me intrigaste.
+Claro, tranquilo, fue mi culpa. Debería haber sido más discreta.
-No sé qué decir la verdad...
+Tu nombre, por ejemplo.
-Ah, sí, claro...Oliver, me llamo Oliver.
+Ah, muy bien Oliver...dado que no preguntas, yo me llamo Luna.
-Sí, perdona, soy un poco torpe, ya ves, cuéntame, ¿qué haces paseando a estas horas?
+Bueno pues... -no lograba entender por qué estaba tan nerviosa-. Mi madre me ha mandado a tirar la basura... y me apetecía dar una vuelta... y te he visto... y he venido aquí...
-¿Estás nerviosa por algo?
+Hombre, eres un desconocido, no es una situación muy cotidiana.
-Oye, ¡que sabemos nuestros nombres!
+Es cierto Oliver, ya me quedo mucho más tranquila. ¿Vamos a dar un paseo? Quiero recorrer el parque.
-Vale, andemos -y me agarró del brazo, como si ya nos conociésemos de toda la vida.
+No te importa, ¿no? es que eres bastante cómodo, la verdad.
-Nada Luna, tómate confianzas. ¿Sabes? Hoy la luna está muy bonita, casi tanto como tú -por qué había dicho eso, la acababa de conocer, seguro que saldría corriendo.
+Vaya, muchas gracias, vas muy rápido tú, ¿no crees? pero no me importa, me gusta, aunque yo no opino igual que tú.
-Lo siento.
+¿Siempre eres así de directo con las chicas?
-No, la verdad es que no, soléis ser vosotras, las chicas, las que venís detrás de mí.
+Ah, gracias, eres algo...como sería la palabra...sí, ya ¡egocéntrico! pero te lo digo con cariño, Oliver.
-¿Cómo lo haces? Siempre me dejas sin palabras. ¿cuántos años tienes?
+Voy a cumplir los dieciocho.-empecé a notar la vibración del teléfono- espera un momento, será mi madre.-colgué.
-¿Todo bien?
+Sí, si no tienes en cuenta el hecho de que llevo media hora fuera de casa, ¿me acompañas de vuelta?
-Por supuesto y ya de paso vuelvo al bar.
+¿Con quién has venido?
-Con uno de mis compañeros de piso, Marcos.
+No vives con tus padres...debe ser alucinante. ¿cuántos años has dicho que tenías?
-No lo he dicho. Tengo veintiún años.
+Pues estás bastante bien, oye me voy que este es mi portal, ¡ya nos veremos!
-¿Cómo? ¡Si no tengo tu número!
+Ven al bar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario