jueves, 3 de marzo de 2011

03#

Comienza el día y las falsedades. Demasiado pronto para mi gusto, si ya estoy de mal humor por las mañanas recién levantada, llegar al instituto es un auténtico suplicio. Me encantaría perderme alguna mañana por la calles de camino al instituto e investigar, curiosear, caminar, observar e identificar cada detalle que me rodea, la gente que pasa a mi lado, a la que veo todas las mañanas de camino al instituto, lo que sea, con tal de pasear mientras el reloj sigue avanzando, perdiéndome en un mundo que ni siquiera sé cuál quiero que sea...
-¡Luna, reacciona ya hostia! Que te estoy llamando desde hace cinco minutos, ¿Se puede saber en qué narices pensabas esta mañana al vestirte, te has mirado acaso al espejo? Además, ayer te llamé..
-Y no te lo cogí, lo sé, mira Laura, me conoces de sobra, así que no me grites a primera hora de la mañana, ¿Que no te gusta mi conjunto de hoy? Me parece perfecto, pero es tu opinión, así que no me la impongas, porque si me he vestido así será por algo -en eso tenía razón, no sé en qué estaba pensando esta mañana, pero admitirlo sería aumentar su ego, y me parece que a los amigos hay que ayudarlos, no destruirlos-.
-Vale, no hace falta que te pongas tan agresiva, ya te dejo en paz, tranquila.
-Como quieras.
Seguro que ahora estará ofendida porque pensará que la he faltado al respeto, da igual, luego hablaré con ella para solucionarlo, tan sólo han pasado cuarenta minutos desde que me he despertado y ya quiero volver a tumbarme en la cama, y mirar por la ventana intentando imaginarme las estrellas. Y luego soñar que algún día viviré en una casa desde donde se puedan observar sin hacer peripecias.

Miré el reloj, y llegaba tarde, perfecto, al asomarme a clase comprobé que era cierto, me vio un compañero y  me envió un mensaje diciendo que me fuese a la cafetería que no me estaba perdiendo nada y que él firmaría por mí. Me vino bien este tiempo extra para hacerme con la universidad de nuevo, llevaba varios días faltando porque ya no me gustaba lo que estaba haciendo, quería cambiar y buscar algo nuevo, así que eso fue lo que hice las dos semanas anteriores, busqué empresas donde hacer prácticas, después de mirar, por supuesto, otras carreras o grados, pero nada me convencía, seguí buscando y cuando estaba a punto de rendirme, llegó a mí, encontré algo que podría llamarme la atención, algo completamente distinto a lo que había pensado, una casa. Suena de locos, pero encontré una casa medio en ruinas, perdida en el campo, y pensé que podría reconstruirla, quería, había algo que me llamaba la atención y debía permanecer allí para encontrarlo. Además, no todo era negativo, así tendría sitio para irme del piso de estudiantes y podría dejar de aguantar a mis compañeros. Había encontrado un nuevo proyecto, y me iba a dedicar plenamente a él.

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